18 de Ocubre de 2018 Octubre: Mes del Cáncer de mama, ¿qué debemos conocer?




El cáncer de mama es el tumor maligno más frecuente entre la población femenina, según datos del INC (instituto Nacional del Cáncer), en Argentina es el de mayor magnitud en cuanto a ocurrencia: con un volumen de más de 19.000 casos al año, representando el 17% de todos los tumores malignos y casi un tercio de los cánceres femeninos

Es por ello que concientizar a las mujeres sobre la importancia de conocer no solo las técnicas de autoexamen mamario, sino también la importancia de consultar al médico ginecólogo o mastólogo (médico especialista en mamas) y la realización de la mamografía y ecografía mamaria, son fundamentales para poder detectarlo en forma temprana.

La importancia de la detección precoz del cáncer de mama mediante el uso de la mamografía y otras técnicas es primordial, ya que cambian el pronóstico de la enfermedad. El diagnóstico precoz es vital pues de él dependen las posibilidades de curación, que pueden ser del 100% si se detecta a tiempo; la mujer debe aprender a conocer bien su cuerpo y así apreciar cualquier signo de alarma. Los especialistas recomiendan a todas las mujeres mayores de 20 años que realicen el autoexamen mamario cada mes.

Dicha autoevaluación debe efectuarse frente a un espejo para apreciar cualquier cambio en el color y textura de las mamas. Una vez realizada la observación, el examen se completa con la palpación, es importante consultar al profesional sobre la técnica correcta a utilizar.

Después de los 25 años, lo mejor es que un especialista explore sus mamas anualmente y evalúe la necesidad de estudios complementarios. A partir de los 40 años de edad, es conveniente que se someta periódicamente a una mamografía como mínimo, completando con ecografía o Resonancia magnética de acuerdo a las necesidades para cada caso.

Debido a la alta incidencia del cáncer de mama, en nuestro país y en el mundo, se ha trabajado con gran esmero y dedicación en el área de investigación para prevenir, diagnosticar en forma temprana y tratar la enfermedad.

Los tres tratamientos básicos son:

  • Cirugía y radioterapia (como tratamientos loco-regionales).
  • Hormonoterapia
  • Quimioterapia e Inmunoterapia (como tratamientos sistémicos o generales).

La combinación de algunos o de todos ellos no está relacionado con la gravedad de la enfermedad sino con las características biológicas del tumor.

Uno de los esfuerzos mayores de la oncología actual se basa en tratamientos cada vez más efectivos y menos tóxicos, porque la intención no es solo curar a las pacientes sino que puedan tener una buena calidad de vida, desarrollándose plenamente en los diferentes ámbitos como el laboral, deportivo, pareja, crianza de los hijos, etc.

La radioterapia, como uno de los pilares de tratamiento oncológico del cáncer de mama no escapa a este propósito, pudiendo realizar en los últimos años, gracias a los avances tecnológicos, tratamientos no invasivos, indoloros, en menor tiempo y con muy buenos resultados estéticos, permiten a la paciente llevar una vida normal con solamente algunas mínimas precauciones a tener en cuenta.

¿Cómo debo cuidarme durante el tratamiento de radioterapia en la mama?

La Radioterapia mamaria es el tratamiento locoregional que complementa a la cirugía del tumor mamario, que se realiza luego de toda cirugía conservadora y en muchos casos luego de la mastectomía (extirpación de toda la mama), con la finalidad de disminuir la posibilidad de una recaída local.


El tratamiento se extiende durante 4 a 6 semanas, dependiendo del caso y se realiza en pequeñas fracciones diarias de lunes a viernes. La aplicación diaria tiene una duración de 15 minutos aproximadamente, pudiendo realizar sus actividades habituales antes o después de la misma.

Durante el tratamiento, es posible que la paciente se sienta un poco mas cansada, desganada, además de presentar inflamación en la mama que se acompaña con enrojecimiento de la piel (dermatitis) del área irradiada que va incrementándose a lo largo de todo el tratamiento. No hay que asustarse, es la reacción normal del tejido mamario al tratamiento radiante, con cremas específicas y algunos consejos de cuidado a seguir que le dará su médico oncólogo radioterapeuta, podrá finalizar su tratamiento sin secuelas y sin mayores inconvenientes.

La radioterapia como tratamiento local, solo requiere de cuidados en el área involucrada en la terapia, por lo tanto usted puede mantener su dieta habitual, no va a tener caída del cabello (alopecia), podrá teñírselo del color de su preferencia, puede maquillarse y pintarse las uñas , puede cocinar en horno o microondas, realizar su deporte preferido (teniendo en cuenta que se sentirá mas cansada), puede estar con niños, bebés, con otras mujeres embarazadas, sin ningún riesgo ya que la paciente no emite radiación. Se puede llevar una vida normal sin el menor riesgo relacionado con el tratamiento.

En referencia a tomar sol, es aconsejable, no exponerse específicamente, pero si puede estar al aire libre cubriendo el área irradiada con una musculosa, usando protector solar igual o mayor a 50 en la zona de tratamiento. Siendo prudente, no es necesario que se prive de disfrutar de los momentos de placer y alegría que la vida ofrece.

¡Recuerde! No solo se trata de superar la enfermedad sino de desarrollar una vida plena física y espiritual.